sábado, 16 de enero de 2016

EL MIEDO EXPLICADO A LOS NIÑOS.


Es condición humana tener emociones.

Viendo la película Del revés, me surgieron miles de ideas de poder hacer proyectos emocionales  con los alumnos y explotar o exprimir sus mentes pensantes, pues creo que lo más importante es que el niño  se autorregule emocionalmente, que tenga empatía y una  sana resiliencia para  poder  enfrentarse a  los avatares del día a día..


Pero hay una  que me gustaría hoy contar y es el miedo.

Todos tengamos la edad que tengamos tenemos miedo.

Empecemos a  saber explicarles algunos de los conceptos basados en la neurociencia, pues nuestros alumnos de 3,4 y cinco años son pequeños para entender muchas cosas, eso es cierto, pero si les vamos enseñando e inculcando hábitos poco a poco, cada vez que cumplan un año más serán aún más capaces de entender sus sentimientos y emociones y como estas  tienen que ver con sus reacciones diarias ante los problemas de su vida.
El miedo puede verse como algo positivo si sabemos encauzarlo, corregirlo y atacarlo, pero muchos niños, incluso muchos adultos no saben combatirlo bien.

El miedo es la  Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario,Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.

El miedo en la película Del revés, esta caricaturizado como  un ser delgado, con un aura  morada, ojos que penetran y te inundan de pánico, y una voz que tiembla.


¿Cómo les explicamos a nuestros alumnos  lo que es el miedo?. ¿Donde está el miedo?.
El miedo reside en nuestra amígdala. La amígdala no solo es lo que tenemos la garganta que muchas veces se inflama y causa pus, no es solo eso que duele mucho al tragar, la amígdala también reside en el cerebro, digamos que hay dos amígdalas.

 La amígdala es una especie de botón de emergencia de nuestro cerebro. Si nos acecha un peligro inminente, este núcleo activa una señal que reenvía inmediatamente al resto del cuerpo




La existencia de esta pequeña almendra en el cerebro se remonta al pasado más remoto de los mamíferos, incluso en los primates, en los monos y ha tenido un papel vital en la evolución. “El miedo es el estado más intenso en el que pueden entrar tu mente y tu cuerpo”, afirma Haubensak, “y sólo tiene una meta: tu supervivencia”. La verdad es que el miedo asusta, asusta mucho y puede dar por consecuencia reacciones nasales en el cuerpo, como enrojecerse, ponerse a  llorar, desmayarse....., pero todo es controlable porque todo está en nuestra cabeza.
Por ejemplo, si un niño una vez vomitó al comer algo porque le sentó mal, probablemente, cada vez que el niño vea ese alimento tendrá miedo y no lo querrá comer. Llorará, pataleará o se  esconderá en algún sitio, pero si vamos enseñándole poco a poco que eso no es  así, que tiene un porqué,el niño lo asociará a algo que está en su cabeza.
La meditación, respiración, las visualizaciones, pueden ser de gran ayuda, para enfrentarse a este.
Así que podemos explicarles a  nuestros alumnos/as que el miedo solo está en nuestra cabeza, pues así es realmente, es esa pequeña almendra que se activa .miedo, pero sí tendría facilidad para asociar ciertos esquemas de color o formas con una amenaza”.

Un bebé cuando nace no tiene miedo, el miedo viene dado sobretodo por las experiencias que nos van pasando o por lo que los padres, maestros y demás personas le inculcan de manera inconsciente al alumno como miedo.Lo que le dará miedo después, a lo largo de su vida, quedará definido por la experiencia.

Por eso es muy importante la manera en la que nosotros nos acercamos al pupilo, en cómo reaccionamos ante las cosas, ya que el sin conocerlas, al ver nuestra reacción, puede reaccionar con miedo ante muchas cosas que le vayan surgiendo.

Un claro ejemplo es cuando un alumno se cae al suelo y se ha hecho sangre. No llora, se queda quieto, te mira y según tu cara entonces llora más o menos. Es importante como nosotros reaccionamos con ellos, por lo que tal vez sea igual de importante que nosotros, los adultos aprendamos a conocer bien nuestros miedos para no pasárselos a los  niños/as.
Considero para un niño de 3,4 y 5 años suficiente conocer que el miedo está ubicado en la amígdala y que esta solo se activa ante determinados pensamientos.

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